Healthia Hotels

Healthia Profesional News

Postres a base de fruta y nada más que fruta

Las frutas son, junto con las hortalizas, el estandarte de la comida saludable, según remarcan las entidades científicas. Sin embargo, mientras proliferan los brownies de chocolate, la sopa de naranja fría con helado de nata, los muffin de arándanos, los waffles con melocotón en almíbar y yogurt y el champagne con bayas del bosque, los platos únicamente de fruta siguen siendo una rareza en muchos restaurantes.

Sin embargo, en función de los acompañantes de la fruta, ésta puede perder buena parte de su atractivo nutricional, al recubrirla de calorías y azúcares, por lo que ofrecer, como mínimo, un plato 100% de fruta fresca –sin almíbar o bolas de helado de por medio–, debería de ser una aspiración asumible para cualquier restaurante con pretensión de ser saludable.

Tomar fruta fresca en la sobremesa, además de evitar degustar otros postres más calóricos, es una fuente de vitaminas, antioxidantes y minerales, difíciles de encontrar en otros alimentos, además de ayudar a sentirse saciado. Estos beneficios, en cambio, se ven mermados si la fruta se presenta licuada, en zumo o en smoothies al prescindir de la mayor parte de la fibra alimentaria que contiene la pulpa y contener más azúcares y de más rápida absorción. No obstante, conviene aclarar que tomar la fruta incluso de este modo, siempre resulta mejor opción que decantarse sin tapujos por postres dulces elaborados a base de chocolate, nata, crema, bizcocho, etc.

Además, la moda por los licuados ha llevado a la EFSA (la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) a identificar a los zumos verdes como una de las principales causas de que en el Alemania se haya duplicado el número de diagnosticados de cálculos renales en los últimos siete años, de ahí que la máxima autoridad europea en materia de alimentación los haya incluido entre los 13 riesgos emergentes de la salud. En cambio, las frutas frescas que se ingieren “al natural” mantienen todas sus propiedades nutritivas y no ocasionan efectos secundarios al organismo, sino solamente ventajas.

Si bien la fruta de temporada arrastra en ocasiones el sambenito de ser aburrida, existen multitud de formas de realzar su atractivo: brochetas tailandesas con frutas exóticas como el mango o la pitahaya; paletas de fruta fresca; elegantes cubitos (piña, melón, etc.) en lugar de rodajas o trozos; juegos de texturas y colores, etc. La cuestión es que el sabor de la fruta fresca no quede enmascarado, sino que sus antioxidantes, vitaminas y minerales se presenten sin malas compañías (alcohol, texturas caramelizadas, etc.)

En tanto la fruta comienza a escalar lenta pero inexorablemente posiciones en la restauración, algunos restaurantes están ampliando el número de presentaciones de fruta fresca en la carta para sintonizar con la gran tendencia de comer sano y crear entornos saludables, recuerda Healthia Certification, el único sello de alimentación saludable dirigido al sector hotelero.

¿You want to be
a Healthia hotel?

Fill the form and
our team will
contact you