Healthia Hotels

Tengo apetito, ¿qué puedo comer? Elecciones saludables en cualquier momento del día y en cualquier punto del hotel.

Petit-déjeuner

¡Buenos días, desayuno!

“El desayuno es la comida más importante del día”. ¿Cuántas veces habremos oído esta afirmación? Muchas, seguramente. Y algo tiene de verdad, pero sin olvidar las otras comidas del día. De hecho, es muy recomendable empezar el día con un desayuno equilibrado. También es una sana costumbre.
Un desayuno saludable nos ayuda a afrontar con éxito la jornada. Un desayuno saludable repone la energía gastada durante la noche y nos aporta el brío necesario para afrontar las actividades de la mañana. También influye en el rendimiento intelectual y contribuye a que estemos de buen humor. Pero ¿cómo es un desayuno saludable? Un desayuno equilibrado debe incluir como mínimo un representante de cada uno de estos tres grupos de alimentos:

  • Fruta fresca.
  • Un lácteo desnatado o un producto equivalente (por ejemplo, un batido de soja).
  • Cereales integrales o derivados (pan integral, cereales de desayuno integrales, etc.).

Además, estas opciones pueden completarse con algún alimento graso (frutos secos o un aceite vegetal, por ejemplo) y algún alimento proteico (como jamón o un huevo). Sin embargo, es recomendable limitar el consumo de proteínas por la mañana si ya se incluyen carne, pescado o huevos en la comida y en la cena.
En cuanto a las mermeladas, jaleas, miel y otros alimentos ricos en azúcar, sería deseable reducir su consumo, especialmente si deseamos controlar el peso. En tal caso, podemos recurrir a edulcorantes sin calorías, mermeladas light o compotas sin azúcar. Y si necesitamos espabilarnos un poco… el café o el té pueden ser de gran ayuda.

Dos ejemplos muy saludables

Un desayuno sano, y a la vez rico y simple, podría componerse de:

  • Café con leche desnatada, tostadas integrales con queso fresco (con 0% de materia grasa) y mermelada light o compota sin azúcar, y una macedonia de fruta fresca.
  • Té, yogur desnatado con cereales integrales y fruta fresca troceada.

En los hoteles Healthia encontrará siempre opciones apetitosas para que pueda desayunar todos los días de la manera más saludable con una selección de frutas frescas, cereales integrales, lácteos desnatados y edulcorantes sin calorías.

Déjeuner

La hora de la comida

Una comida equilibrada incluye una gran variedad de alimentos saludables en determinadas proporciones. Puede parecer un poco complicado, pero para componer un menú basta con combinar representantes de los siguientes grupos de alimentos:

  • Verduras y hortalizas,
  • Cereales (arroz, pasta, legumbres, patatas o pan),
  • Proteínas (carne, pescado o huevos),
  • Fruta fresca y/o lácteo desnatado,
  • Bebida, preferentemente agua.

¿Demasiados alimentos para una sola comida? Se trata de elegir solo algunos y asociarlos de manera adecuada y con una cierta alegría. Con un par de ejemplos se verá mucho más claro.

Menú 1
Entrante: selección de hortalizas de temporada a la plancha.
Plato principal: lubina con guarnición de arroz salvaje y patata asada.
Postre: fresas, fresitas y fresones.
Acompañamiento: pan integral y agua.

Menú 2
Entrante: tallarines con setas (u otro tipo de pasta).
Plato principal: supremas de pollo con guarnición de ensalada de hortalizas.
Postre: rodajas de piña fresca.
Acompañamiento: pan integral y agua.

Es en la combinación de alimentos donde está la gracia. Así, cuando de entrante (o como primer plato) se pida ensalada o verdura, la guarnición del segundo plato puede ser un farináceo. Y viceversa, es decir, si el primer plato es un cereal, la guarnición del segundo conviene que sean hortalizas.

Cinco consejos de oro

1. Alimentos proteicosEs importante moderar el consumo de proteínas (carne, pescado y huevos). Este grupo de alimentos debe ser un componente más del menú, no el ingrediente principal. Tenga presente que solemos ingerir un exceso de proteínas.
Por eso, cuando pida un segundo plato o un plato principal a base de carne, pescado o huevos, es preferible que el entrante sean verduras u hortalizas frescas, crudas o cocidas, sin aderezos de origen animal. Por ejemplo, si de segundo le apetece un filete de carne o pescado, es mejor completarlo con alguna verdura que con una ensalada de pollo, huevo o atún.
2. Verduras. Necesitamos ingerir diariamente un mínimo de dos raciones de verduras y hortalizas, ya que nos aportan vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra. Lo ideal es que tanto la comida como la cena incluyan una ración generosa de este saludable grupo de alimentos.
3. Cereales. También es aconsejable consumir cada día tres raciones de cereales o derivados integrales. Por eso, es importante que en la comida se incluya un cereal completo, como unas rebanadas de pan integral o una guarnición de un cereal integral.
4. Sin grasa. Es preferible optar por platos simples y elaborados con poca grasa. Así, prefiera los platos cocinados a la plancha, al vapor o al horno. Reserve para un consumo ocasional las frituras o las preparaciones con salsa.
5. Agua. El agua es la bebida más saludable. Procure que acompañe siempre sus comidas.
En los hoteles Healthia tiene la oportunidad de poner en práctica todas estas recomendaciones, ya que encontrará siempre entrantes a base de hortalizas y verduras, carnes magras o pescados cocinados con poca grasa, cereales integrales y fruta fresca. 

Dîner

La cena está servida

Conviene que la cena incluya los mismos grupos de alimentos que la comida, es decir:

  • Verduras y hortalizas.
  • Cereales (arroz, pasta, legumbres, patatas o pan).
  • Alimentos proteicos (carne, pescado o huevos).
  • Fruta fresca y/o lácteo desnatado.
  • Bebida, preferentemente agua.

Sin embargo, es aconsejable que la cena, a diferencia de la comida, sea más ligera para facilitar la digestión y permitir un sueño reparador. Para ello es recomendable:

  • Consumir una cantidad menor de alimentos.
  • Optar por platos cocinados con poca grasa, por ejemplo a la plancha, al vapor o hervidos.

La cena ideal

A modo de ejemplo, le sugerimos la siguiente estructura de menú para cenar:

  • Entrante: verduras y hortalizas (menestra de verduras al vapor o crema de verduras).
  • Plato principal: carne, pescado o huevos con guarnición de farináceo u hortalizas (brocheta de pavo, merluza en papillote o tortilla de espárragos con guarnición de arroz salvaje).
  • Postre: fruta fresca o un lácteo desnatado.
  • Acompañamiento: pan integral y agua.

Recuerde que los hoteles Healthia le ofrecen opciones para cenar de forma saludable, ya que están siempre presentes los entrantes a base de hortalizas y verduras, la carne magra o los pescados cocinados con poca grasa, los cereales integrales y la fruta fresca.

Que boire entre les repas

El agua calma la sed

La sed es un mecanismo de regulación del contenido de agua del cuerpo. Bebemos para recuperar el equilibrio de líquidos. Pero ¿cuánta agua hay que beber? Las necesidades de líquidos varían según las circunstancias. Nuestro cuerpo es muy espabilado y está siempre al tanto de cuándo y cuánto hay que beber. No obstante, en general, se requiere un mayor aporte de líquido cuando se pierde agua con el sudor y la evaporación a través de la piel, por ejemplo:

  • Cuando el tiempo es muy caluroso o muy frío.
  • Durante la práctica de un deporte o un ejercicio físico intenso.
  • En la exposición a ambientes cálidos o cerrados durante varias horas.

En estas situaciones es especialmente recomendable asegurar un consumo suficiente de bebida respondiendo al mecanismo de la sed.
Por otra parte, la mujer embarazada y la madre lactante tienen una mayor necesidad de líquidos; aunque también es cierto que la sed se adapta perfectamente a estas dos situaciones y no es necesario esforzarse en beber más allá de lo que pide el cuerpo. Además, durante la vejez, la sensación de sed puede que no esté del todo bien regulada; por lo tanto, hay que verificar que el anciano (sobre todo si es un anciano frágil) bebe lo suficiente todos los días.

Lo que hay que beber

No hay nada como el agua para apaciguar la sed. El agua no requiere digestión y se aprovecha sin esfuerzo. Pero si apetece un poco de “sabor”, se puede optar por bebidas sin calorías para evitar así una dosis extra de azúcar:

  • Refrescos light o cero.
  • El café, el té y las infusiones sin o con poco azúcar o con un edulcorante sin calorías. Si prefiere el café o el té “manchados”, opte por la leche desnatada.

Hay que tener en cuenta que los refrescos de cola, el café y el té contienen cafeína; por lo tanto, son desaconsejables si se tienen problemas para conciliar el sueño (o si se padece hipertensión arterial).
Los zumos de fruta naturales, es decir, zumos de fruta fresca recién exprimida o licuada, son una alternativa. Cabe destacar que no es aconsejable sustituir de forma sistemática el consumo de fruta entera por zumo de fruta –aunque sea recién exprimida–, debido a que nuestro cuerpo tiende a almacenar con más facilidad las calorías como las que aportan los zumos. Sea como sea, un consumo ocasional de zumos es perfectamente compatible con una alimentación saludable.
Es muy importante recordar que las bebidas alcohólicas aportan alcohol y calorías; por ello, es preferible optar habitualmente por las bebidas “sin”.
Los hoteles Healthia le ofrecen opciones saludables de bebidas para que pueda cuidarse a lo largo de toda su estancia. Así, podrá beber y refrescarse siempre con agua mineral, café e infusiones sin cafeína (y con leche desnatada o bebida de soja) y refrescos light o cero.

Que manger entre les repas

La punzada del hambre

En contra de lo que se cree habitualmente, picar entre horas puede ser una costumbre saludable, por ejemplo, para controlar el apetito. Justamente, comer a menudo (cinco veces al día) se relaciona con un peso más saludable, mientras que cuando se tiene mucho apetito (o tras un ayuno) se suelen escoger alimentos más calóricos.
Sin embargo, obviamente, es del todo desaconsejable consumir entre horas alimentos ricos en calorías, como barritas de chocolate, bollería o helados.

Tentempiés saludables

Cuando sintamos la punzada del hambre o nos apetezca tomar un tentempié, podemos comer (sin ningún remordimiento) cualquiera de estas propuestas saludables:

  • Una pieza de fruta.
  • Un yogur desnatado.
  • Hortalizas frescas (zanahorias, apio, pepino…).
  • Tortitas de maíz o de arroz.
  • Crackers (con poca sal).
  • Bastoncitos de pan integral.
  • Tostaditas de maíz.
  • Una rebanada de pan integral.
  • Frutos secos.

Beber líquidos, preferentemente agua o bebidas sin calorías (infusiones, refrescos light, caldos, etc.), aporta una sensación momentánea de saciedad y nos ayuda a esperar el momento de sentarse a la mesa.
Los hoteles Healthia ofrecen siempre bebidas saludables para que pueda cuidarse con plena satisfacción a lo largo de toda su estancia.