Momentos Healthia Qué beber entre horas

El agua calma la sed

La sed es un mecanismo de regulación del contenido de agua del cuerpo. Bebemos para recuperar el equilibrio de líquidos. Pero ¿cuánta agua hay que beber? Las necesidades de líquidos varían según las circunstancias. Nuestro cuerpo es muy espabilado y está siempre al tanto de cuándo y cuánto hay que beber. No obstante, en general, se requiere un mayor aporte de líquido cuando se pierde agua con el sudor y la evaporación a través de la piel, por ejemplo:

  • Cuando el tiempo es muy caluroso o muy frío.
  • Durante la práctica de un deporte o un ejercicio físico intenso.
  • En la exposición a ambientes cálidos o cerrados durante varias horas.

En estas situaciones es especialmente recomendable asegurar un consumo suficiente de bebida respondiendo al mecanismo de la sed.
Por otra parte, la mujer embarazada y la madre lactante tienen una mayor necesidad de líquidos; aunque también es cierto que la sed se adapta perfectamente a estas dos situaciones y no es necesario esforzarse en beber más allá de lo que pide el cuerpo. Además, durante la vejez, la sensación de sed puede que no esté del todo bien regulada; por lo tanto, hay que verificar que el anciano (sobre todo si es un anciano frágil) bebe lo suficiente todos los días.

Lo que hay que beber

No hay nada como el agua para apaciguar la sed. El agua no requiere digestión y se aprovecha sin esfuerzo. Pero si apetece un poco de “sabor”, se puede optar por bebidas sin calorías para evitar así una dosis extra de azúcar:

  • Refrescos light o cero.
  • El café, el té y las infusiones sin o con poco azúcar o con un edulcorante sin calorías. Si prefiere el café o el té “manchados”, opte por la leche desnatada.

Hay que tener en cuenta que los refrescos de cola, el café y el té contienen cafeína; por lo tanto, son desaconsejables si se tienen problemas para conciliar el sueño (o si se padece hipertensión arterial).
Los zumos de fruta naturales, es decir, zumos de fruta fresca recién exprimida o licuada, son una alternativa. Cabe destacar que no es aconsejable sustituir de forma sistemática el consumo de fruta entera por zumo de fruta –aunque sea recién exprimida–, debido a que nuestro cuerpo tiende a almacenar con más facilidad las calorías como las que aportan los zumos. Sea como sea, un consumo ocasional de zumos es perfectamente compatible con una alimentación saludable.
Es muy importante recordar que las bebidas alcohólicas aportan alcohol y calorías; por ello, es preferible optar habitualmente por las bebidas “sin”.
Los hoteles Healthia le ofrecen opciones saludables de bebidas para que pueda cuidarse a lo largo de toda su estancia. Así, podrá beber y refrescarse siempre con agua mineral, café e infusiones sin cafeína (y con leche desnatada o bebida de soja) y refrescos light o cero.

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